Llórame tus logros
y te cantaré mis sueños.
Mientras mi inspiración sangra
de su humilde recuerdo.
Pronunciar tu nombre quema,
por la felicidad de mi aroma
Aunque el viento frena
la ilusión de su infancia.
Y juro que aterrizaré
cuando las alas broten.
Pero no sin la inseguridad
de perdernos bailando.
Pues tu amargo sabor,
endulza mi alma
atada de cruces
a tu lenta mirada.
La eternidad en el sueño
de liberarme al perderte.